Dos pueblos de surf, un solo viaje fácil. Cuando el ambiente playero de Jacó ya dio lo suyo, un shuttle privado te lleva directo por la costa hasta Tamarindo, puerta a puerta. Al inicio del recorrido cruzás el puente del Tárcoles (una última mirada a los cocodrilos allá abajo), y después la ruta bordea el Golfo de Nicoya antes de abrirse a las llanuras guanacastecas de fincas ganaderas y árboles de sombra. Traé las tablas: hay campo para ellas y para el equipaje de todos, y podés parar donde se vea bueno — una soda para almorzar, un puesto de frutas, las compras para tu alojamiento. Tamarindo sigue justo donde Jacó quedó: olas constantes, restaurantes para todos los gustos y el Parque Nacional Marino Las Baulas al norte del pueblo. Tarifa fija por vehículo para 1–5 pasajeros; +$15 por pasajero adicional a partir del 6º (máx. 9). Servicio 24/7 — indicá tu hora de recogida y número de vuelo al reservar.